A 114 AÑOS DE SU NACIMIENTO: MARÍA LUISA ROBLEDO, UNA VIDA ENTERA ENTRE CANDILEJAS | Raúl Catabeta
Nacida en Madrid un 28 de septiembre de 1912, llegó a la Argentina escapando de la guerra y aquí hizo de los escenarios su segunda patria. Actriz de raza, madre de María Vaner y Norma Aleandro, atravesó siete décadas de arte con la dignidad de las grandes intérpretes.
María Luisa Robledo fue una madrileña de nacimiento y argentina por adopción y por sentimiento, que aprendió música, se inició en el canto y debutó en la zarzuela a los 17 años, acompañada por Jacinto Guerrero. Más los escenarios de Moreno Torroba y una España que comenzaba a desangrarse.
En 1935, mientras la guerra civil asomaba sus sombras, el destino le puso delante a Pedro Aleandro, actor argentino con quien emprendió el viaje hacia estas playas. Trajo en sus brazos los sueños de una familia y en el alma esa vocación que no conoce fronteras. Aquí nacieron María Vaner y Norma Aleandro, dos nombres que también honrarían la escena nacional.
El cine la recibió en 1947 con «Los hijos del otro». Después llegaron «Pelota de trapo», «Rosaura a las diez», «Mi noche triste» y «La historia oficial». Pero fue el teatro su casa mayor: desde el Teatro Boedo, donde hizo 96 obras en menos de nueve meses, hasta el San Martín, pasando por «Medea», «La muerte de un viajante» y «Romance de lobos».
En 1996, su hija Norma la dirigió en «70 años con el arte». Setenta años, sí, como quien dice una vida entera entregada al oficio.
El 26 de octubre de 2005, María Luisa partió. Quedaron sus personajes, su estirpe y aquella vieja verdad del teatro: el aplauso se apaga, pero el artista permanece.
Raúl Catabeta
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