A 124 años de su nacimiento: Carlos Schlieper,la historia de un hombre de cine obesionado y pulcro | Raúl Catabeta
Nació un 23 de septiembre de 1902 y murió en 1957. Entre una cámara, un guion y una obsesión casi artesanal por cada detalle, construyó una de las filmografías más singulares de la Época de Oro del cine argentino.
Carlos Schlieper perteneció a la raza de hombres de cine que dejaron una manera diferente de mirarlo. Nacido en Buenos Aires el 23 de septiembre de 1902, llegó al mundo de las películas casi de casualidad, empujado por su afición a la fotografía y por una amistad con Enrique Santos Discépolo. En 1937 pisó los estudios de EFA para presenciar el rodaje de "Melodías porteñas" y terminó trabajando como ayudante de dirección.
A partir de entonces, la cámara se convirtió en su territorio. Dirigió comedias, farsas, historias de amores cruzados y personajes atrapados en equívocos que parecían multiplicarse con cada escena. "Papá tiene novia", "El retrato", "Arroz con leche", "Esposa último modelo" y "Cuando besa mi marido" fueron algunos de los títulos que marcaron una trayectoria en la que el humor nunca estuvo reñido con la precisión.
Schlieper observaba todo. La escenografía, los encuadres, la fotografía, la música, los diálogos. Nélida Romero recordó que hasta cronometraba las tomas y elaboraba su propia "guía de rodaje". Nada quedaba librado al azar.
Quizá allí estuviera su secreto: detrás de la aparente liviandad de sus comedias había un hombre que trabajaba cada detalle como quien sabe que hacer reír también requiere oficio. Murió en 1957, pero sus películas conservaron aquella elegancia veloz, pícara y luminosa que convirtió su nombre en una referencia del cine argentino.
Raúl Catabeta
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